'De Béticos a abuelos' sigue uniendo generaciones con una segunda entrega de cartas

La Fundación Real Betis Balompié entrega medio centenar de cartas a los residentes de Ballesol Azalea en una jornada marcada por los recuerdos, la compañía y el sentimiento verdiblanco

La iniciativa ´De Béticos a Abuelos´ ha vuelto a demostrar que el beticismo trasciende el fútbol. La Fundación Real Betis Balompié ha realizado una nueva entrega de cartas en la residencia Ballesol Azalea, en Sevilla Este, donde medio centenar de residentes han recibido mensajes escritos por aficionados verdiblancos que han querido compartir con ellos palabras de cariño, recuerdos y compañía.

La jornada ha contado con la presencia de Rafael Gordillo, presidente de la Fundación Real Betis Balompié, Manolo Rodríguez, patrono de la Fundación y de Juan José Beltrán, el primer aficionado que decidió participar en esta iniciativa enviando una carta. Los tres protagonizaron uno de los momentos más emotivos del encuentro al leer en voz alta sus respectivos mensajes antes de hacer entrega del resto de cartas a los residentes.

Entre sonrisas, abrazos y conversaciones cargadas de recuerdos, los mayores recibieron con enorme ilusión unas cartas que les permitieron sentirse acompañados y conectados con otras personas a través de una pasión compartida: el Real Betis Balompié. Muchos de ellos encontraron en esas palabras historias familiares, recuerdos del estadio, anécdotas de juventud y mensajes de afecto que convirtieron la mañana en un encuentro profundamente especial.

´De Béticos a Abuelos´ nació con el objetivo de combatir la soledad no deseada entre las personas mayores que viven en residencias, creando vínculos humanos a través de algo tan sencillo como una carta. Desde su puesta en marcha, la respuesta del beticismo ha sido extraordinaria, con cientos de aficionados que han querido dedicar parte de su tiempo a escribir a quienes, en muchas ocasiones, echan de menos una conversación, una visita o unas palabras de cercanía.

La visita a Ballesol Azalea supone un nuevo paso en un proyecto que continúa llevando compañía e ilusión a diferentes residencias de Sevilla y su provincia. Una iniciativa que demuestra que el sentimiento verdiblanco también se expresa desde la empatía, el respeto y el cuidado hacia quienes más lo necesitan.

Porque el Real Betis se vive en las gradas, pero también en los pequeños gestos. Y pocas cosas tienen tanto valor como una carta capaz de hacer sentir a una persona que no está sola.