Una victoria llena de mérito con protagonismo de Rubén (0-2)

Rubén y Rennella fueron los goleadores en un partido marcado por la lluvia y el mal estado del terreno de juego

No se estrenaba Merino en el mejor de los escenarios. El Estadio Palamós Costa Brava era víctima de la intensa lluvia que no dejó de caer desde las 13:00 horas y césped sólo dejaba que la pelota diera dos botes porque al tercero el esférico quedaba completamente parado. Cada balón suponía un conflicto, una odisea el controlarlo y generaba el doble de esfuerzo ya que no sólo se luchaba contra el rival. Pero el Betis se adaptó bien a los contratiempos en los primeros minutos incluso se pudo poner por delante. Dani Ceballos, después de una gran disputa de Kadir dentro del área, tiró alto cuando tenía la portería ancha para él.

El campo iba a peor, la lluvia no cesaba y el balón largo era el recurso más utilizado para no tener complicaciones. El partido se asemejaba a un encuentro entre colegiados durante el recreo con el bote de batido. Eran las mismas disputas y los mismos enredos. Simplemente no era fútbol, pero había que jugarlo.

Merino colocó a Xavi en el centro del campo, acompañado de Ceballos y N'Diaye. Las circunstancias del campo hicieron que el técnico subiera la línea del franco-senegalés y que jugara pegado a Rubén Castro. Todos los balones aéreos, que podían dirigirse, iban para el 18. Dentro de lo que cabe, el Betis se colocó bien en el terreno de juego y las segundas jugadas eran verdiblancas lo que posibilitaba que el cuadro heliopolitano fuera el que más tirara en la primera mitad. Cejudo desde fuera del área probaba fortuna pero el lateral de la portería de Morangón era el destino.

No había mucho que aplicar sobre el verde, solo inteligencia, y Kadir era de los más vivos. Como si se rodara 'Un domingo cualquiera' y Al Pacino pronunciara su discurso de pulgada a pulgada, así actuaba el Real Betis. Ganando metros en cada balón pero sin encontrar la vía del gol. Era casi imposible.

El Llagostera se estiró en los últimos minutos con el balón parado pero el cero a cero era el marcador con el que terminaban los primeros 45 minutos. Durante el descanso, más agua.

A los tres minutos de la reanudación, Merino metía a Rennella por Ceballos y en el cuatro apunto estuvo el delantero de hacer el primero pero cruzó demasiado su lanzamiento desde fuera del área. Pero el premio iba a llegar pronto.

En el partido más feo, en el menos adecuado para sus características, en el que más lejos se veía la portería, Rubén igualó a Domínguez como máximo goleador de la historia del Real Betis. Rennella le dio otro aire al equipo e intentó una jugada personal cuyo tiro se paseaba por delante de la meta local y se frenaba pasado el segundo palo con ventaja para el defensa pero Kadir anduvo más listo, le robó la cartera y sirvió un balón para que Rubén lo rematara a la red de cabeza. Cero a uno y a seguir peleando contra el agua y contra el Llagostera. En un partido a cara o cruz el balón parado se torna fundamental y los locales apunto estuvieron de empatar en un córner que se marchó al larguero y se quedó en la línea hasta que lo cogió Adán.

Empezó a apretar pero en esta ocasión no fue la lluvia. El Llagostera se vino arriba y Adán salvó el empate en un esférico dividido dentro del área. El campo ya era un barrizal y el físico pasaba factura a ambos equipos. Piccini y Caro salieron por Molinero y Kadir. Partidazo el del interior, al igual que el de Cejudo. Y cuando más difícil se ponía el choque, Caro le dio en largo una bola a Rubén para que la convirtiera en asistencia de gol a Rennella que ponía la tranquilidad con el 0-2 en el 34'. A partir de ahí, el partido se convirtió en choques, empujones, pelotazos y un nuevo paradón de Adán en el descuento. El Betis consiguió una importantísima victoria a imagen y semejanza de lo que la grada le cantaba a Merino cuando era jugador.

 

UE Llagostera. Moragón; Aimar, Alcalá, Jorge, Ruymán (Imaz, m. 62); Diego Rivas, Tito; Tarradellas (Pitu, m. 70), Eloy Gila (Sergio León, m. 62), Ríos; Querol

Real Betis. Adán; Molinero (Piccini, m. 64), Bruno, Jordi, Varela; Xavi Torres; Ceballos (Rennella, m. 48); Kadir (Caro, m. 71), Ndiaye, Cejudo; y Rubén Castro

Goles: 0-1, m. 51: Rubén Castro

Colegiado: Sagués Oscoz. Amonestó a Eloy Gila, Jordi Figueras, Alcalá, Varela y Bruno

Estadio Palamós Costa Brava donde asistieron 3.000 béticos.